La propuesta académica del programa procura proporcionar una visión integral del Derecho a partir del examen de sus fuentes y principios, explorando con un enfoque pluralista las diferentes concepciones que lo han estudiado, analizando, a la vez, con ponderación, las tendencias del pensamiento contemporáneo que reflexionan acerca de él, con el propósito de entregar al estudiante de manera imparcial, los fundamentos teóricos indispensables para comprender la realidad jurídica con amplitud y ecuanimidad, considerando siempre la dignidad del ser humano y la realización de la justicia en el entorno social.
En tal virtud, la orientación del programa está encaminada a exponer equitativamente la diversidad de ideologías, escuelas, teorías y corrientes del Derecho, acorde con la formación humanista e integral del estudiante, respetando su autonomía y libertad de adhesión en el complejo proceso de construcción del criterio jurídico.
En relación con el enfoque metodológico y pedagógico del programa, este se debe entender en dos espacios: 1) La manera como se construye conocimiento jurídico y 2) La forma como se enseña el Derecho.
En cuanto hace al primer aspecto, es decir la manera como se construye el conocimiento jurídico, es ineludible partir de la premisa de que el Derecho moderno primordialmente surge a partir del poder que tiene el Estado para regular la vida social. Esta labor puede ser realizada consultando la realidad social o simplemente haciendo uso de conceptos filosóficos y políticos que sustenten su creación y aplicación legítima. Sobre el particular, el programa refleja los derroteros trazados por el Derecho positivo, pero sin limitarse a registrar solamente una perspectiva legalista, pues de lo que se trata es de comprender la realidad normativizada y asumir una posición crítica al respecto.
Otro momento de la producción jurídica es su aplicación en los casos prácticos, cuyo método por excelencia es la hermenéutica. Es a partir de la interpretación que se hace de él y del uso de las fuentes y teorías como se dinamiza la cultura jurídica. Por esta razón en el programa se privilegia la enseñanza de la investigación y ésta se constituye en un componente transversal con el objetivo de que el estudiante aprenda estas prácticas y adquiera esta competencia. De igual forma, existe una serie de espacios para que los estudiantes y profesores construyan conocimiento a partir de la investigación, entre ellos se destacan los grupos de investigación, los proyectos de investigación y en alguna medida la monografía de grado.
De otra parte, la construcción del conocimiento jurídico también surge a través del diálogo con otras disciplinas, en la medida en que éstas lo interrogan y lo conducen a procesos de reflexión crítica, siendo en ello congruente el programa al incorporar visiones interdisciplinarias de determinadas problemáticas jurídicas.
En relación con el segundo tópico, es decir la enseñabilidad del Derecho, el programa privilegia la formación de competencias y capacidades en los estudiantes, conjugando el empleo de distintas didácticas aplicables en la elaboración y transmisión del conocimiento jurídico, entre las que se cuentan la clase magistral, el estudio de casos, el análisis jurisprudencial, los seminarios, los talleres y las prácticas investigativas. Finalmente, la fundamentación práctica del Derecho encuentra su desarrollo natural en la actividad del Consultorio Jurídico, en la medida en que a través de un servicio de contenido social, los estudiantes aplican los conocimientos recibidos en la Carrera, asesorando a los usuarios de la asistencia legal.