El tema de la financiación empresarial ha sido objeto de estudio de las disciplinas de la economía y la administración de empresas por lo menos desde finales del siglo XIX (Weston, 1968) En la segunda mitad del siglo XX y gracias al aporte de economistas encabezados por los laureados premio Nóbel Merton Miller y Franco Modigliani (1958;1965), sin embargo, su tratamiento sufrió una gran transformación. De un enfoque descriptivo de los instrumentos y las instituciones se pasó a un cuerpo de métodos analítico en el que la teoría económica y las matemáticas pasaron a desarrollar un papel fundamental. La función de la financiación empresarial se ubicó para su estudio dentro del problema teórico más general de la búsqueda de la maximización de la riqueza de los proveedores de los recursos patrimoniales de la empresa (los dueños) . La mejor decisión financiera en esta concepción es aquella que lleve a la maximización de la riqueza de los dueños de la empresa. MM utilizan un conjunto restrictivo de supuestos y muestras que bajo estos las decisiones de financiación resultan ser irrelevantes. La comunidad académica, sin embargo, no se ha conformado con mantener los supuestos restrictivos del modelo de MM sino que ha pasdo a examinar situaciones más cercanas a las del mundo real empresarial, caracterizado, entre otras cosas, por una distribución asimétrica de la información entre los diferentes actores, en contraste con el supuesto de MM de que la información está distribuida de manera uniforme entre todos los actores (inversionistas, gerentes,…) . Una contribución importante al estudio de las finanzas en esta dirección fue la formulación de la denominada teoría de la agencia por Jensen y Meckling (1976). En esta se analiza porqué ante asimetría de información y en presencia de de individuos maximizadores de su propio bienestar, los gerentes de las empresas (agentes) no toman decisiones que necesariamente conlleven a la maximización de la riqueza de los propietarios. Bajo esta teoría la forma en que la empresa se financia es relevante (ver Jensen, 1989). El estudio del papel que pueden jugar los diferentes tipos de financiadores de la empresa (ejes. bancos, accionistas mayoritarios, accionistas minoritarios) se ha convertido en tema importante de investigación y ha añadido nuevas dimensiones de estudio al problema de la escogencia de financiación optima (Jensen, 1993). Por contribuciones como la de Jensen & Meckling y por que en la práctica se observan en ocasiones estructuras de capital disímiles es que, en el que es probablemente el texto de administración financiera más utilizado en el mundo (Brealey & Myers, 1998), se considera que la escogencia de la estructura financiera óptima es uno de los problemas que la teoría financiera actual no explica bien (razón por la cual, añadimos, es un tema que amerita y justifica mayor investigación) Hasta mediados de la década de los años noventa del siglo pasado, las corriente dominante del pensamiento financiero implícitamente consideraba que las decisiones de financiación eran similares en diferentes entornos: se consideraba que las empresas Europeas, Norteamericanas o Latinoamericanas debían guiarse por los mismo concepto al tomar decisiones de financiación (la maximización de la riqueza de los propietarios) y que los conceptos y herramientas que debían emplear (con excepción, quizás únicamente del factor impositivo) eran las mismas. Los trabajos pioneros de Laporta, López de Silanes, Shleifer y Vishny (1997, 1998) cambiaron definitivamente este panorama. Se reconoce ahora que la búsqueda de decisiones óptimas financieras puede llevar a diferentes soluciones dependiendo del entorno jurídico del país o países en el (los) que se encuentre la firma. Cobra relevancia entonces el estudio de las condiciones especificas de los mercados financieros: su regulación, el grado en el que las leyes se respetan por los ciudadanos y el poder que tiene el aparato judicial y policivo para hacerlas cumplir. Entre los proyectos del grupo de investigación aquí presentado esta entender mejor el entorno institucional colombiano, el grado en el que este afecta las decisiones financieras y las modificaciones que son necesaria en la teorías financiera prescriptiva para incorporar estas características (ver articulo de la profesora Maria Teresa Victoria).
En los últimos años economistas financieros (que se centran en la financiación al nivel empresarial) han coincidido con economistas interesados en los aspectos macroeconómicos y sociales en el estudio de la relación entre la financiación empresarial, el desarrollo de los mercados de capitales y el desarrollo económico (ver Levine, 1997 y 1998; Demirguc-Kunt y Maksimovic, 1999 y 2002). Esta línea de investigación, así como la que tiene que ver con la financiación de nuevas empresas (Denis, 2004) y la relacionada con la provisión de servicios financieros a las unidades económicas más pequeñas están aun en su etapa de consolidación y ofrecen grandes oportunidades a los investigadores para hacer aportes. (El Grupo de investigación tiene proyectos y productos -Barona, 2003; Barona, Caicedo y Zuluaga, borrador- en la línea de micro finanzas, y proyectos en el tema financiación de nuevas empresas).
|